Butanitos

Porque la vida puede ser maravillosa

Butanitos 4 - Shalke 2

Escrito por primo el Martes, 25 de Enero del 2011 a las 10:18 am 2945 visitas

Domingo 23 de enero, año 2011. Parecía un domingo más, los butanitos nos juntamos en el campo de fútbol, como siempre con tiempo para cambiarnos y calentar. Todo parecía normal, pero cada uno de nosotros sabía que ese domingo no era como los demás. Durante toda la semana, el germen de la idea de que íbamos a ganar se había ido extendiendo entre nosotros, y a esas alturas nada nos podía detener. Llegamos dispuestos a darlo todo, a dejarnos la piel cada minuto del partido, y con el aliciente añadido de que al ganar ese partido subiríamos un puesto en la tabla. Se acercaba el momento del pitido inicial mientras calentábamos acariciados por los rayos de sol y azotados por el aire frío que nos cortaba la piel.

15:30 de la tarde, se sortea el saque y ganamos la portería con el sol a favor para Néstor. Suena el pitido inicial y salimos a comérnoslos. El primer gol no se hace esperar, y salió de los pies de Pablo, en modo Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como, mientras le tiraban al suelo, chutó un balón que salió cruzado al palo, imparable para su portero, que nos ponía por delante en el marcador que impulsaba nuestras más que claras ganas de merendárnoslos.

El partido siguió su curso, con claro dominio para nosotros, tocábamos atacábamos y las veces que ellos se acercaban a nuestra portería lo hacían sin mucho peligro gracias a una defensa sólida. Néstor estuvo muy fino durante todo el encuentro, como habitualmente, lo que nos dio mucha confianza.

El segundo gol no se hizo esperar y salió también de las botas de Pablo desde la frontal del área, un chutazo imparable para un portero que no estaba a la altura del encuentro. El segundo gol nos hizo tranquilizarnos, quizá demasiado, ya que nos dormimos un poco durante el final de la primera parte. Nuestros rivales, aunque inferiores técnicamente, no lo desaprovecharon y sacaron petróleo de un error de nuestra defensa para recortar distancias y ponerse a un solo gol de nosotros antes de irnos al descanso.

Nos dimos cuenta de que habíamos bajado el ritmo, y en el mismo descanso nos auto-echamos la peta para recordarnos que no nos podíamos dormir. Fue justo antes de irnos al descanso cuando el partido se empezó a calentar, ya que en cada roce del encuentro, se echaban a llorar por el más mínimo encontronazo. Las cosas se ponían tensas, pero íbamos por delante en el marcador.

El árbitro pita el inicio de la segunda parte y antes de que nos diera tiempo a despertar en otra jugada afortunada, aprovechan para empatarnos. La cosa se ponía fea para nosotros, pues nos conocemos bien, y sabemos que muchos partidos se nos han escapado por no saber reaccionar cuando nos alcanzan en el marcador. Pero como dije al principio, este no era un domingo más y las ganas de subir un puesto en la tabla nos llevaban en alas y ni el cansancio ni el frío, ni una pequeña remontada nos iba a detener. En otra jugada en la que estaban atacándonos, el balón llegó a las manos de Néstor, que vio claro como Raúl subía a toda pastilla hacia la portería rival para pillarles a la contra. Con velocidad y precisión Néstor sacó con su mano a los pies de Raúl, que dejó atrás al defensa que le perseguía y de caño batió al portero. Nos poníamos por delante en el marcador, nos veníamos arriba y ellos abajo, la balanza del partido se inclinaba, una vez más, a nuestro favor.

Entre roces continuó el partido, y en un corner en el que atacábamos, Primo tuvo un rocecillo con otro jugador que le sujetaba, que visto desde fuera pareció una patada al rival que le marcaba. Resultado, tarjeta azul y los dos fuera 5 minutos a pensar en lo que habían hecho. En ese momento estuvo a punto de montarse una tangana provocada por estos quinquis mal perdedores , que supimos cortar bien para que el esfuerzo hecho durante el partido no cayera en saco roto.

Minutos después en otro ataque después de un par de rechaces el balón cayó en mis pies, yo me encontraba a la derecha de su portería y vi como Zulfo (cuya media de goles cae estrepitosamente en los últimos partidos) se adentraba por la izquierda, completamente solo. Le hice el pase de la muerte, el portero salió a cortarlo, pero un defensa se le adelantó, metió el pié y se marcó en propia puerta, poniendo el marcador en el definitivo 4-2 que nos catapulta al sexto puesto de la tabla, igualando así la mejor posición histórica de los butanitos en fútbol 7. ¿Habremos tocado techo? Espero sinceramente que no, y que sigamos hacia arriba tan imparables como en este último partido.

Felicitaciones especiales para nuestra defensa que a mi modo de ver cada vez es más sólida e impenetrable :)

P.D: A partir de hoy los cordones ataditos antes de salir a jugar jeje, es un gusto ver a Javi Saez regresar a un campo meses después, esperamos que poco a poco vasyas cogiendo el ritmo y superando las molestias.

primo
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3 comentarios »

  1. Increible victoria!! Genialmente redactada aunque has sido un caballero y os obviado el magnifico arbitraje de Antonio asi como las caricias que se repartieron por ambas partes en todo el campo.

  2. thanks for writing this informative article.

  3. It’s fascinating stuff, i really enjoyed reading this.

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